Un café con: Raquel González de Médicos Sin Fronteras (MSF)

Con motivo del 40 aniversario de Médicos Sin Fronteras, desde el pasado mes de diciembre hasta hace unos días pudimos disfrutar de una exposición sobre su historia. En sintonía con este acontecimiento, pudimos entrevistar a Raquel González, perteneciente a esta organización, para que nos explicara de primera mano el trabajo que están realizando con las migraciones.

En primer lugar nos comentó que las personas que se desplazan los hacen escapando de atrocidades como las de la guerra de Siria y que pese a no contar con alternativas seguras y legales arriesgan su vida buscando un lugar mejor. Explica que en este caso Médicos Sin Fronteras realiza operaciones de búsqueda y salvamento, que pese a que no es una opción en sí misma, es la única elección que queda. Nos aclara que las diferentes operaciones que puso en marcha la marina italiana pasaron de contar con la búsqueda y rescate a dedicarse solo al control de las fronteras europeas, algo que consideran inhumano y donde las cifras desmontan cualquier argumento de los gobiernos. Por eso, desde mayo, Médicos Sin Fronteras puso en marcha una operación de rescate y salvamento de personas en el Mediterráneo, con 3 barcos funcionando en la ruta de Libia hacia Italia, el Bourbon Argos, el Phoenix y el Dignity. En total, atendieron a más de 23.000 personas. Estas operaciones se cerraron en diciembre de 2015. Pero en noviembre, Médicos Sin Fronteras y Greenpeace empezaron una operación conjunta para rescatar a las personas que realizan la peligrosa travesía entre Turquía y Grecia y a su vez denunciar que los estados miembros de la UE no están cumpliendo con sus responsabilidades.

Bosnia, Sarajevo 1992
Bosnia, Sarajevo 1992

No solo actúan en mar sino también en tierra. Raquel lo deja bien claro: “El objetivo principal de Médicos Sin Fronteras es salvar vidas. A nosotros no nos importa si una crisis humanitaria tiene lugar en tierra o en el mar. Cuando hay vidas en juego, actuamos”. En Francia, Italia o Grecia proporcionan apoyo psicológico, orientación sobre dónde recibir asistencia, artículos de primera necesidad y clínicas médicas (y añadimos nosotros, que el primer contacto, el calor humano y una mano que quiere ayudar).

Raquel nos facilita algunos datos según infomación de ACNUR: 42.500 personas se ven obligadas a huir porque sus vidas corren peligro, 19 millones y medio de refugiados, 38 millones de desplazados internos (dentro del propio país) y 1,8 millones de personas esperando que se resuelva su solicitud de asilo. Y es que además de Siria, en los últimos cinco años nos indica que aparecieron quince nuevos conflictos en países como la República Democrática del Congo (RDC), Sudán del Sur, Pakistán, República Centroafricana (RCA), Nigeria, Ucrania, Myanmar, Mali, Yemen, Libia, Burundi, Costa de Marfil y Kazajistán. La presencia de Médicos sin Fronteras en diferentes regiones los condiciona a la hora de trabajar, ya que desde el ámbito político, por ejemplo, algunos gobiernos toman medidas que se implementan de un día para otro, lo que deja desamparados a los migrantes y entorpece el trabajo humanitario. A esto hay que añadirle los retos climatológicos: condiciones adversas que dificultan las operaciones de búsqueda y rescate, e inviernos duros que empeoran las situaciones para los migrantes.

Preguntando a Raquel sobre cómo podemos ayudar los ciudadanos nos comenta que podemos hacerlo dando nuestro apoyo, difundiendo el mensaje de que “Esta es la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial y tenemos que exigir a los políticos responsabilidad, ya que hacer frente a esta crisis y facilitar vías legales es una cuestión de cumplir los convenios que los países europeos firmaron sobre asilo y refugio». También teniendo en cuenta que Médicos Sin Fronteras puede decidir dónde y cuándo actuar al tratarse de una organización humanitaria independiente, gracias a la colaboración financiera que viene en un 90% de fondos privados.

Respecto al mensaje para la población europea y las autoridades expone que “no se trata de un efecto llamada, más bien de un efecto huída. Médicos Sin Fronteras solicita a autoridades y gobiernos que se abran vías legales y seguras para aquellos que intentan llegar a Europa”. Además desean que “se instaure, por parte de la UE, una misión con mandato específico de búsqueda y salvamento que cuente con los medios necesarios y que se prolongue todo el tiempo que las necesidades la requieran” y que se mejoren las condiciones de recepción. Todo esto recordando que la “Unión Europea construida sobre principios éticos, morales y de respeto a los derechos humanos”.

Finalmente, teniendo en cuenta el trabajo diario que realiza Médicos Sin Fronteras alrededor del mundo queríamos saber qué es lo que los motiva a seguir adelante, a lo que Raquel nos respondió firmemente: “Lo que nos hace seguir trabajando es nuestro mandato mismo: aliviar el sufrimiento humano, tratar de salvar vidas y de que las personas recobren su dignidad. […] Pero lo que realmente sería satisfactorio es que Médicos Sin Fronteras no tuviera que existir, porque significaría que todas las necesidades que atendemos están cubiertas”.

*Te facilitamos la Entrevista a Raquel Gonzalez (de Médicos Sin Fronteras) – Crisis de refugiados con información sobre los diferentes proyectos que tiene en marcha Médicos Sin Frontera