Un café con: Rosa Pastor

Un café con...: Rosa Pastor y el yoga de la Risa

En esta ocasión entrevistamos a Rosa Pastor, Maestra Certificada de Yoga de la risa. ¿Qué es el Yoga de la risa? ¿Cómo surge la idea de dar este taller? Estas preguntas y muchas más nos ayudaron a conocer este ejercicio tan saludable.

El año pasado pudimos disfrutar de un día en el taller que imparte Rosa, quien se formó primero como líder certificada y luego como maestra de Yoga de la risa. Nos explica que este taller lo realiza en varios sitios y que al ser voluntaria de Cruz Roja desde hace varios años, y tras haberse formado en esto, ha querido compartirlo en nuestro centro, ya que es algo muy saludable y qué mejor que realizarlo en un lugar lleno de gente.

Nos comenta que el objetivo principal es de este método es “encontrar cada uno su propia risa, porque la verdad es que la risa la hemos perdido. Vivimos, parece, en una etapa de gente muy seria, pero no solo la seriedad de expresión, sino la seriedad de tener el rictus fijo, con poca expresión”. Habla de la risa natural e innata que hemos perdido con el paso de los años, ya que cuando uno era niño reíamos sin complejos y de forma natural.

Por supuesto vemos que es una actividad que ayuda a nuestra salud y queremos saber qué beneficios tiene. Rosa explica que al usar asanas (los estiramientos que se hacen en yoga) complementado con respiraciones yóguicas o pranayama, “el cuerpo consigue tomar el doble de oxígeno que lo que normalmente usamos en el día a día. Al tener más oxígeno llevamos ese oxígeno, esa energía esteprana, a través de la respiración a todo el cuerpo, entonces eso nos hace más fuerte.” Además de esto con la risa se mueven unos 400 músculos, y sin darnos ni cuenta, elimina el estrés, mejora el sistema inmunológico, rejuvenece, quemamos calorías, ya que tratamos con un movimiento aeróbico, “Yoga de la risa, está preparado de tal manera que se pueda obtener los mayores beneficios posibles”

Sobre el taller nos dice que está dirigido a todo el mundo, “para todos los jóvenes menores de 150 años”, donde los participantes se encuentran a ellos mismos, se ven mejor, más positivos, sienten plenitud , alegría, felicidad y “se dan cuenta de que habían perdido algo que tenían hace tiempo: la risa”. Nos invita a probarlo, ya que es un juego y un forma de recuperar algo natural, movemos músculos sin sentirlo, aprendemos a respirar… Nos habla de un método “sencillo”, que se incorpora a nuestro día a día y que “no te pide ni tener ganar, ni sentido del humor, porque no usamos ni chistes, ni comedias”. Un taller para reir y volver a disfrutar.